“Hombre de Los Vilos” el esqueleto humano más antiguo de Sudamérica

La comuna de Los Vilos, en la Región de Coquimbo, se ha posicionado en la arqueología continental al albergar uno de los descubrimientos más trascendentales de las últimas décadas, el “Hombre de Los Vilos”.

El hallazgo corresponde al esqueleto humano más antiguo registrado en Sudamérica, perteneciente a un individuo que falleció en la costa chilena hace casi 12.000 años. Este hito no solo revaloriza el patrimonio local, sino que aporta piezas clave para entender el poblamiento temprano del continente.

Los restos fueron exhumados en 2012 en el área conocido como “Los Rieles” inmediatamente al sur de Los Vilos. La ubicación se encuentra a escasos 50 metros de la antigua línea del ferrocarril longitudinal.

La campaña que dio con este hallazgo fue liderada por Donald Jackson, académico del Departamento de Antropología de la Universidad de Chile, quien hdedicó gran parte de su trayectoria a desentrañar los secretos arqueológicos de la Provincia del Choapa.

La investigación continúa vigente hoy en día, a cargo del Arquelológo César Méndez, quien participaba como investigador al momento del descubrimiento, este ha tomado la posta en la profundización de estos estudios.

En entrevista con la Radio Biobío, el investigador César Méndez señala que los restos de este esqueleto humano aparecieron durante un rescate arqueológico que se llevó a cabo en la zona, en vistas de que iban a cambiar el trazado de los ductos de desagüe de las aguas servidas de Los Vilos.

“Con la ampliación entendimos mucho mejor cómo se había formado el sitio. Originalmente, nosotros pensábamos que tenía solo 6.000 años de antigüedad, pero ampliándolo nos dimos cuenta de la profundidad temporal de las ocupaciones y cómo estas eran diferentes en cada uno de los momentos“. (Biobiochile.cl. 19.01.2026)

Tras varias pruebas radiocarbónicas (datación por carbono 14), que estiman la edad de materiales orgánicos, notaron que aquellos restos estaban muy bien conservados y tendrían una antigüedad de cerca de 12.000 años, desde que murió.

El arqueólogo enfatiza que, desde Alaska hasta Tierra del Fuego, toda América, hay muy pocos individuos con esa data. “En Sudamérica podríamos decir que hay dos o tres, pero los que hay se han encontrado en museos y nadie sabe muy bien cómo fueron excavados. En cambio, aquí tenemos documentada la posición del individuo, el esqueleto completo, sabemos de dónde viene, en qué posición estratigráfica estaba, todo el contexto arqueológico”.

Con este contexto, los arqueólogos pueden tener una idea muy clara de sus características. Era un hombre de entre 40-45 años, tenía una buena salud, buena dentadura, se alimentaba con una dieta marina e incluso se había recuperado de una costilla rota.

“Entonces tenemos un individuo de edad avanzada; hace 12.000 años era el anciano de la tribu, probablemente, pero había gozado de buena salud, había tenido accidentes, se había recuperado y había sido un exitoso cazador y recolector costero“, puntualiza Méndez.

Referencia

Donald Jackson, César Méndez y Eugenio Aspillaga. Human Remains Directly Dated to the Pleistocene- Holocene Transition Support a Marine Diet for Early Settlers of the Pacific Coast of Chile. Journal of Island and Coastal Archaeology, 2021.