Un enfrentamiento entre la preservación arqueológica y la gestión industrial se ha desatado en la Región de Antofagasta. La Corporación Nacional del Cobre (Codelco) negó tajantemente haber ejecutado una mala restauración en el Geoglifo de Talabre, saliendo al paso de una grave denuncia realizada por investigadores de la Fundación Desierto de Atacama.
La controversia surgió luego de que la Fundación publicara un artículo advirtiendo sobre una “fallida restauración” que habría alterado irreversiblemente la iconografía de este sitio arqueológico, ubicado en las cercanías del Tranque de Relaves de la minera.
La Denuncia: “Deformación” de las figuras El Geoglifo de Talabre es un conjunto invaluable que data del Periodo Formativo (3.000 a 1.600 años de antigüedad). Su pieza central es una figura humana de 17 metros, acompañada por dos figuras antropomórficas menores añadidas mil años después.
Según los expertos, tras comparar imágenes de 2014 con el resultado de la intervención entregada en 2019, las modificaciones son evidentes y drásticas:
- Figura Central: Se alteró la posición de los brazos (ahora hacia arriba), un gancho de la vestimenta se transformó en falda y el báculo que portaba se fusionó con su brazo.
- Figuras Secundarias: A la figura derecha se le cambió la forma de la cabeza (de cuadrada a rectangular) y se borró un apéndice. A la figura izquierda se le eliminó la cabeza circular.
Los investigadores señalan que el entorno del geoglifo ya había sido impactado masivamente al convertirse la cuenca natural del salar en un tranque de relaves, dejando al sitio arqueológico rodeado de desechos industriales y marcas de vehículos.
La Defensa de Codelco: Validación Institucional Ante los cuestionamientos, Codelco emitió un comunicado descartando mala praxis y asegurando que todo el proceso se ajustó a la normativa vigente. La defensa de la estatal se basa en tres pilares:
- Respaldo del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN): La empresa enfatiza que el CMN, única autoridad competente, autorizó, monitoreó y finalmente validó las obras en diciembre de 2020, pronunciándose “conforme y sin observaciones”.
- Rigor Técnico: Los trabajos fueron ejecutados por una empresa ambiental especializada en conservación y bajo metodologías internacionales de “mínima intervención”.
- Vinculación Comunitaria: Se destacó la participación de monitores indígenas de San Francisco de Chiu Chiu y del Valle de Lasana, quienes formaron parte del trabajo en terreno.
Codelco además señala que como empresa del Estado, “reafirmamos nuestro compromiso permanente con la protección del patrimonio cultural, el respeto por la historia de los territorios y el cumplimiento irrestricto de la normativa, y valora que el debate público sobre estas materias se sustente en antecedentes técnicos verificable. Seguiremos trabajando con seriedad, transparencia y colaboración, convencidos de que la puesta en valor del legado cultural del desierto de Atacama exige rigor técnico, responsabilidad y visión de largo plazo”. (Elmostrador. 19.12.2025)
